miércoles, 2 de febrero de 2011

Por dios .... dejadme libre!
tomad tu libertad y dame el espacio para acariciar la mía,

por dios dejadme libre!
para vivir nuevas aventuras,
para poder abrazar sin culpa nuevas alegrías.

Por dios... dejadme libre!
para vivir en reposo,
lo nuevo que me ofrece la vida.

Por dios ... dejadme libre!
para aprovechar este tiempo de paz,
para darle la bienvenida a la tregua que me ofrece la vida.

Por dios... dejadme libre!
toma tú pena y conviértela en aprendizaje,
acepta que me marche,
que la vida es un ir y venir,
un cambio constante.

Por dios... dejadme libre!
suelta la llave que pusiste en mi vida,
permite ser feliz, aunque sea lejos de ti.

Permítete vivir y proyectar,
aunque yo no este allí,
de una u otra manera, algo en ti, en algún momento lo quiso así.

No recuerdes solo que era la indicada,
recuerda la razón de porque me alejabas... justificada o injustificada...
abre tus espacios y devuelveme los míos.

Por dios... dejadme libre.... dejaos libre a vos.




miércoles, 26 de enero de 2011

Cuando no esperaba nada...
desde las afueras de la cuidad,
se avecino una tormenta... una llama..
llamada libertad.

Cuando no esperaba nada,
se abrieron las puertas,
mientras estaba despojada,
me encontré con las respuestas.

Cuando no esperaba nada,
y mis lagrimas reinaban,
se abrieron las nubes,
el sol del oeste me abrazaba.

Cuando no esperaba nada,
y la pena me inundaba,
la vida me dio la cara...
el mejor semblante entre las décadas pasadas.

Cuando no esperaba nada,
mis mil vidas pasadas
de entre mis ojos cansados,
hablaron...
Cuando no esperaba nada,
encontré eso que llaman mucho...
éxtasis del todo.



martes, 25 de enero de 2011

Cuéntame de nuevo sobre la magia,
haz que yo te crea por favor!
Recuerdame como sabe un sueño,
y el escalofrió del amor.

No dejes que olvide...
las caricias,
no me permitas irme sin sentir.

Cuéntame nuevamente,
sobre aquel momento,
sobre la magia del sentimiento,
hazme recordar lo que es querer.

No me dejes sola en este desierto,
no dejes que yo sea parte de el,
muéstrame la puerta que abre el deseo,
la insensatez y el querer.

Descubre mi alma,
y se su compañero,
susurrame al oído algo mejor,
que me de esperanzas,
que renueve en mi
la creencia en un amor mayor.

¡Vamos cuéntame
de nuevo la historia!

porque mientras yo muero en mi jardín de invierno,
y la niña que creía se marcha de mi cuerpo.
No me dejes sola y sin fe,
que la decepción es un potente mal
para mi corazón.