martes, 6 de julio de 2010


....Me encontré con una sorpresa... cierta frase conocida,
me llevó al tiempo en que te amaba....
¡ese maldito tiempo que me mataba!
llevo cicatrices por tu causa,
huellas que nunca sabrás que existieron,
para ti fui.... ¡jamás sabre que fui para ti!
Mientras tanto el canto continúa,
ya no significas lo que un día tanto añore,
ese zahir que me llevo por la locura, antes de llegar a la sabiduría.

¿Acaso no podría yo haberte hecho feliz?,
con lo mucho que te adoraba, seguramente no.

La adoración no es amor, y el amor no puede existir,
si soy capaz de darme fin a mí, por ti.
Tiempo me llevo comprender que amar no es sinónimo de sufrir,
pero si me preguntas hoy ¿ Volverías atrás?
la respuesta es sí, si sin dudar.

Fuiste el infierno necesario para saber reconocer la paz,
solo desde la oscuridad logré distinguir la luz real.
solo sabiendo que no estas, que no estarás y que tal vez jamás estuviste en realidad...
Solo así supe estar en mí.


miércoles, 30 de junio de 2010


¿Y es que acaso vale más, esa tan fina y fingida estabilidad?

¿y es que acaso vale más que mi sincera y espontanea inestabilidad?

¿Acaso vale más tu serena y conservadora platica usual,
que mis locuras y cándidas palabras a la mar?

No... no valen más... pero logran que el mundo vea en ti... una meta a lograr..
y en mí una balanza siempre desigual.

Sin embargo jamás has de olvidar,
que ni todas tus elocuentes formas de estar,
pudieron lograr.... que sus ojos se fijasen en ti.... como sí lo hicieron en mí.

Me odias por una batalla sin sentido,
que crees perdida....
Recelas de mi presencia, por una estúpida envidia...
de creer que tengo lo que no tienes, y que claramente te mereces.

Mi querida..... si simplemente hubieses comprendido....
que el corazón no tiene artículos ni sentidos... y que para amar ¡como se debe amar!
la razón se ha de abandonar... ni todos los días, ni todas las horas.... pero si en las precisas....
que se condensan en una vida.




Me abrace a tu promesa.... la cual nunca nombraste..

y deshice en pedazos los lienzos, los abrazos...

Sonreí, para fingir...
fingí, para seguir.

Cuánto de realidad tiene todo esta inmensa oscuridad,
cuánto de eternidad en la profundidad que no puedes explicar.

¿cuánto? ¿Porqué?,
preguntas, respuestas.... respuestas, preguntas....

nada de ello me sirve en realidad....
si me senté en la gloria un día...y aquel día no volverá.